La Comisión Europea ha seleccionado 40 nuevos proyectos en la convocatoria EIC Transition del Consejo Europeo de Innovación (EIC), con una financiación total cercana a los 96,4 millones de euros, destinados a acelerar la maduración de resultados de investigación punteros y acercarlos al mercado.

En este contexto altamente competitivo, España refuerza su posición como uno de los países más destacados de la convocatoria, con tres proyectos seleccionados, lo que supone un retorno superior a los 7,3 millones de euros, alrededor del 7,6 % del presupuesto total adjudicado.

Los proyectos con participación española coordinados desde entidades nacionales abarcan ámbitos estratégicos como la biotecnología avanzada, la supercomputación y la inteligencia artificial, reflejando la diversidad y solidez del ecosistema español de ciencia e innovación:

  • NEOMAG, coordinado por 60Nd S.L., centrado en nuevas oportunidades de innovación en mecanobiología y mecanomedicina.
  • TRU-STACK, liderado por el Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación, que desarrolla soluciones avanzadas para la gestión transparente y eficiente de recursos computacionales científicos y empresariales.
  • DIALOGIC, coordinado por INDEEP Artificial Intelligence S.L., orientado a transformar la comunicación en el sector asegurador mediante inteligencia artificial fiable y accesible.

La convocatoria EIC Transition está dirigida a proyectos que parten de resultados previos del programa Horizonte Europa -especialmente del EIC Pathfinder y del ERC Proof of Concept- y que buscan validar tecnologías, definir modelos de negocio y preparar su futura entrada en el mercado.

La destacada participación española en esta convocatoria confirma la competitividad internacional de las entidades nacionales, tanto públicas como privadas, y subraya la capacidad de España para convertir excelencia científica en innovación con impacto económico y social.

Desde la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) se valora muy positivamente este resultado, que evidencia el retorno de la inversión española en programas europeos de I+D+i y refuerza el posicionamiento del país como actor clave en el desarrollo de tecnologías disruptivas en Europa.